Notas sobre los resultados electorales

Llevo dándole vueltas, solo y acompañado, a los resultados electorales desde ayer por la noche. Estas son algunas notas, escritas a modo de apuntes, sobre lo que ha sucedido, y recojo contribuciones de algunos de mis interlocutores. Escribo sin ninguna pretensión, porque además no soy especialmente bueno en estas cosas, y estoy abierto a discutir mis apreciaciones con quien quiera plantear objeciones:

1) Unidos Podemos es una coalición que recoge votos de muchos sitios, y por tanto el millón de votantes que se ha perdido no salen de un solo caladero, sino de varios. Una primera intuición, que tendrán que confirmar los estudios post-electorales (vía encuestas o grupos de discusión), es que los votantes de IU que han rechazado la coalición son muy minoritarios. Al contrario, los que se han descolgado son votantes de Podemos, que tiene un electorado menos ideologizado, y por tanto menos fiel; es un electorado que sale y vuelve a la abstención fundamentalmente, y no al PSOE, y que se puede subdividir en dos tipos: uno, votantes de clase media empobrecida y baja, poco ideologizados y que confían poco en la capacidad de las instituciones para resolver sus problemas (es lo que contribuiría a explicar, por ejemplo, la evolución del mapa político por distritos en la ciudad de Madrid –elecciones municipales, y generales 2015 y 2016-); otro, votantes de clase media consolidada que apoyaron a Podemos como forma de voto de castigo pero que no están dispuestos a apoyar el sorpasso ni a aceptar a Pablo Iglesias como Presidente del Gobierno. La mayor parte de ellos han vuelto a la abstención y no han ido al PSOE, vistos los resultados en votos.

2) Unidos Podemos ha perdido votos en todas las circunscripciones en las que se le presuponía cierta fuerza y capacidad incluso para mejorar el resultado. Ha sucedido en Valencia, en Cataluña, en Galicia, y significativamente en Madrid. Que no hayan perdido escaños no significa que no haya habido fugas de votos que, aunque pequeñas, forman parte de ese millón de votates que hay que sumar. Lo que no es metodológicamente serio es saltar de votos a escaños y viceversa: si hay que saber dónde se han perdido votos, Valencia y Cataluña hacen su aportación igual que Galicia y Madrid.

3) Las encuestas. Nos las hemos creído todos y no deberíamos haberlo hecho, porque los mismos estudios demoscópicos que aseguraban a Unidos Podemos el segundo puesto también afirmaban que, de los votantes de Podemos, IU y confluencias, más de un 20% podría quedarse en casa y, lo que es más significativo, más de un 30% no tenía nada claro repetir opción electoral. El caso de Metroscopia, es especialmente relevante, dado el prestigio que se le atribuye y el diario que publica sus sondeos, porque proporcionaba estos datos de movilización aunque éstos no eran en absoluto coherentes con el resultado que Metroscopia ofrecía después de la cocina, asumiendo una participación (68%) algo inferior a la que finalmente se ha dado (69,84%); basta con echar mano de la calculadora:

Podemos + Confluencias + IU obtuvieron por separado en 2015 6.112.438 votos. Ahora tienen 5.049.734 votos. La diferencia, 1.063.304 votos, supone 17.4% del total obtenido en 2015, es decir, significativamente menos que el más de 20% de votantes que, según Metroscopia, podía quedarse en casa, y muchísimo menos que el más de 30% de votantes que podría haber cambiado su voto.

El motivo por el que las encuestas inflaron a Unidos Podemos parece claro: ahuyentar a esos votantes que habían apoyado a Podemos en Diciembre sólo de mentirijilla. El motivo por el que los encargados de campaña de Unidos Podemos asumieron estos resultados también: entre sus méritos está el de tener un análisis electoral finísimo, así que asumo que prefirieron aprovechar unas encuestas tan generosas como palanca discursiva en favor de la remontada que hacer reiteradas llamadas a la prudencia. Sea como fuere, el caso es que a la vista de cómo empezaban en Mayo no les ha ido tan mal.

4) A priori, los errejonistas (a Íñigo Errejón le presupongo una visión más aguda) podrán presentar estos resultados como una prueba a su favor: la suma Podemos + IU ha sido una resta. Pero esta lectura se basa en un trampantojo. Insisto en que, desde mi punto de vista, son votantes cogidos con pinzas, esos que dependen de la apuesta por la transversalidad y el desborde, los que se han descolgado cuando la hipótesis de la transversalidad ha conseguido contar con el apoyo masivo de una izquierda que ha renunciado a todo lo que, según el planteamiento de Errejón, podía fallar. Da la impresión, más bien, de que IU y Podemos habrían perdido, por separado, mucho más de lo que han conseguido amortiguar al concurrir juntos. En ese sentido, pablistas, errejonistas y garzonianos pueden apuntarse un tanto: en un contexto extraordinariamente adverso han mantenido posiciones.

5) Antes de las elecciones de Diciembre empezó a fraguarse una operación mediática para preparar el terreno para las negociaciones electorales. Se apuntaba a la necesidad de ceder, de transigir, de negociar… y se cargaba la artillería para acusar a Podemos de intransigencia. Tuve ocasión de oír a Pablo Bustinduy reconocer, con franqueza e inteligencia, que Podemos se debatía entre la exigencia (añado yo que creada) de transigir y la exigencia (objetiva) de inflexibilidad por parte de sus votantes. Esa presión se va a redoblar, pero Unidos Podemos necesita mantenerse firme en la intransigencia, reivindicada como una cuestión de principios: nada hay que negociar con quien no asume, como mínimo, el fin de las políticas de austeridad.

Desde que Podemos concurrió a las elecciones europeas vengo insistiendo en la necesidad de abandonar los cortoplacismos y en la necesidad de reducir drásticamente la importancia atribuida a lo institucional, que priva de oxígeno la llama de la agitación popular sin la cual no hay transformación profunda posible. Sigo sin confiar excesivamente en la capacidad de quienes guían Podemos para hacerse cargo de esto y obrar en consecuencia, pero tal vez tampoco sea necesario: en última instancia cualquier representante parlamentario es tan intransigente y firme como lo sean los votantes de los cuales dependen su reelección y su sueldo. En eso lo mismo nos da el PSOE (al menos una parte de él) que Unidos Podemos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Análisis y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Notas sobre los resultados electorales

  1. aapilanez dijo:

    Al hilo de tu -como siempre, trufado de atinadas y sensatas observaciones- texto haría un par de pequeñas acotaciones. Más que entrar de lleno en las cuestiones que planteas -todas ellas, como digo, ponderadas y con alto grado de versosimilitud- trataría digamos de “abrir el campo” -a riesgo,espero me disculpes, de caer en aquello de “hablar de mi libro” y no establecer un verdadero diálogo- introduciendo ámbitos ajenos al hegemónico reduccionismo -sé que no es tu caso: conozco tus fértiles y profundas reflexiones “marxistonas” jeje- politológico -¡menuda avalancha de sesudos análisis de los pontífices de los tabloides sobre el particular!- que nos abruma.
    Diría pues -entrando en harina- solamente dos sucintos apuntes de estructura económica sobre la -en mi opinión- imposibilidad “objetiva” de Podemos de mejorar significativamente -no digamos alcanzar el “ansiado” triunfo- sus resultados electorales.
    1) Factor estructural: El embate neoliberal en curso arrumba cualquier “sueño húmedo” de retorno a políticas keynesianas. La expansión de la “plusvalía no acumulada”, pugnando por valorizarse en la inmensa nebulosa financiera, se sostiene -a duras penas- con el “efecto riqueza” de las, cada vez más virulentas, burbujas de activos que genera a su vez el endeudamiento masivo -para cubrir el déficit de demanda resultante de la sobreexplotación laboral- y refuerza el consumo de los rentistas.
    El keynesianismo era una alternativa para el sostenimiento del desarrollo capitalista en una época de elevada tasa de ganancia, de relativa vigencia del estado-nación y, sobre todo, de cierto predominio de la economía “real” fordista sobre la economía “virtual” de las entelequias financieras. El Estado podía apoyar el poder adquisitivo de los “prolíficos” asalariados de cuello azul, sostener la demanda agregada, hacer inversiones generadoras de “pleno” empleo y servir de muleta a un capitalismo basado aún en la producción de mercancías de consumo duradero. Ese mundo ha desaparecido y el hecho de que algunos parezcan -lo cual me sigue llenando de una mezcla de incredulidad y estupefacción- no haberse enterado no lo hará resucitar.
    2) Factor “subjetivo”: Así pues, el keynesianismo “antiaustericidio” propugnado por los think tank “podemitas” está fuera de la “historia” y la prueba “empírica” es que además va contra los intereses objetivos -valga la paradoja- de la “mayoría silenciosa” de rentistas y pensionistas de peso -demográfico y sociológico- aceleradamente creciente en la “piel de toro”.
    Esos intereses objetivos se basan en reforzar las ventajas fiscales -incluyendo obviamente el fraude descarado- y las facilidades financieras -entre ellas las relativas a los ominosos recortes al servicio del control del “sagrado” déficit y a la potenciación de la “manguera de liquidez” de crédito barato- para inflar de nuevo el “efecto riqueza” de la revalorización de los bienes inmobiliarios (burbuja “que te crió”) y volver a las andadas. Dicho brutalmente: al propietario de un piso en un barrio “turistificado y gentrificado” de Barcelona -por irme a lo “malo” conocido- se la trae al pairo que se paren los desahucios en Nou Barris o en Bellvitge o que los desvalidos de esas zonas tengan un colegio público de calidad; lo que le “conviene” es que venga Blackstone y demás fondos buitres a invertir a la ciudad de los “prodigios” para reactivar el mercado inmobiliario y proporcionarle jugosos réditos mediante la subida de los alquileres y la revalorización de su “choza”.
    Si lo anterior no está completamente desnortado -y valgan las, un tanto atropelladas, premura y aspereza argumentales-, una provisional y tentativa inferencia podría formularse de este modo:
    -Ni las políticas propuestas -factor objetivo- ni la base social a la que se dirigen -factor subjetivo- avalan siquiera una posibilidad de crecimiento significativo de Podemos -más allá de los colectivos, ciertamente muy numerosos (de ahí sus 5-6 millones de votos, que no es “moco de pavo” ciertamente) de desclasados, de clases medias ilustradas y de jóvenes machacados por el austericidio-. Dicho de nuevo con cierta brutalidad: un país de rentistas -véase cómo hacen palmas “con las orejas” los expertos de los mass media ante la reactivación del mercado inmobiliario- y pensionistas -¡menuda pirámide de población: record mundial de senectud!- nunca será keynesiano ni, consiguientemente, reformista. Esperemos que tampoco nos vayamos a las antípodas “fascistonas” pero esa es otra historia.
    Disculpándome de nuevo por el atropellado y trasnochadamente “marxistón” discurso te envío un fuerte abrazo.

  2. aapilanez dijo:

    Gracias a tí por la respuesta. Disculpa porque quizás abordé demasiados temas y un poco a borbotones.
    Un par de notas deslavazadas más si te queda paciencia:
    -Decía Frederic Lordon (competente economista francés, uno de los participantes en la Nuit Debout) en una entrevista que quizás Podemos sea un buen contraejemplo de lo que no debemos hacer: volver al marco electoral. Eso es la muerte anticipada de todos los movimientos sociales. (http://www.lamarea.com/2016/04/06/84247/). En las antípodas escuchaba decir el otro día a Fernández Liria (en una entrevista con Iglesias, que -dicho sea de paso- debería dedicarse a eso: lo hace muy bien) que lo que había que hacer era “tomar las instituciones” para rescatar el Estado de Derecho y aplicar las leyes para meter en cintura a Apple, a Blackstone, a Amancio Ortega y al lucero del alba obligándoles a pagar impuestos y reinstaurar así el Welfare y la división de poderes y toda esa vaina porque yo lo valgo.
    -Quizás ese alejamiento de la realidad material y de los focos de las luchas populares que analizaba tan agudamente el artículo que mencionas, trufado con una creciente desesperación -que ya se está empezando a apreciar después del “trompasso”- por no haberse ésta adecuado a sus designios junto con crecientes desafecciones por infidelidad al ideario original puedan llevar a una progresiva descomposición interna.
    Y puede que un número creciente de los des-embriagados con la ilusión del asalto a los cielos dejen de tratar de seducir a los ciudadanos de pro -que, como buenos rentistas, esperan que suba el precio del piso, comprarse un monovolumen y alquilar a los guiris una habitación en Airbnb (“y ahora que empieza la espuma a subir de nuevo no voy a arriesgarme con este “coletas” que acabamos como Grecia y verás tú…experimentos con gaseosa, que Mariano es de fiar”)…- y bajen de los palacios de San jerónimo al estiércol de las luchas cotidianas.
    Seguimos si place

    • Miguel León dijo:

      Voy por partes, velozmente:

      -A Lordon le tengo ubicado desde que un amigo me regaló un libro coordinado por él donde se hacen cruces entre la filosofía de Spinoza y las ciencias sociales; concretamente él tiene un capítulo sobre Spinoza y economía que no está nada mal. Esta entrevista me la había perdido, y lo que dice sobre Podemos es la bomba: no me extraña que, a pesar de los intentos por vincularse con la Nuit Debout, a Lordon no le dieran la misma cuerda que, por ejemplo, a Owen Jones. Muy ilustrativo todo.

      -Estoy de acuerdo contigo en que Pablo es un excelente entrevistador, aunque concretamente la entrevista a Carlos tampoco me parece la más brillante. Con él he tenido cierto trato, entre cordial y bueno, pero tiene un carácter particular que también repercute sobre sus posicionamientos teóricos: sobre Marx dice unas cosas que me hacen llevarme las manos a la cabeza, su defensa de la Ilustración es delirante, y concretamente en esa entrevista, con lo de la comparación entre el parlamentarismo y el uso no capitalista de la máquina, hace evidente que tiene un concepto planísimo, ahistórico, de la técnica y que está convencido de que ésta es algo neutral… A mí además me enfadó mucho la reacción que tiene cuando Pablo le pregunta por Gabriel Albiac, que políticamente es tremendo, e intelectualmente vive de las rentas desde hace mucho (cosa, por otro lado, muy frecuente), pero que no puede ser considerado humanamente miserable o un estafador intelectual. Sobre todo porque la postura sionista de Albiac tiene unas bases argumentativas idénticas a la defensa que Fernández Liria hace de las instituciones republicanas…

      -Efectivamente el trompasso, y también la decisión de evitar terceras elecciones, van a suponer un cierre relativo del frenesí electoral (quedan Euskadi y Galicia coleando) y una crisis de partido fuerte. La Asamblea Ciudadana extraordinaria de Podemos probablemente supondrá un refuerzo de Pablo como líder sustentado por los anticapis y la IU migrada, la pérdida de poder relativa de Errejón y los peronistas transversales, y automáticamente un espejismo de regeneración de los círculos que muy pronto se convertirá en una estructura de militancia clásica y nada quincemera. Claro, con una parte de las bases radicales del partido ya quemadas, uno giro organizativo así puede cautivarlas de nuevo por un tiempo, pero no será mucho. Por otra parte, se viene un recorte de aúpa, y hay otras cosas “micro” que están pasando y que son importantes. Un ejemplo:
      En Madrid este domingo cortan prácticamente toda la línea 1 de metro, al mismo tiempo que el servicio de Cercanías que discurre más o menos en paralelo no hace más que degenerar. Vallecas (Puente y Villa) es el doble distrito donde Podemos/Ganemos/Ahora Madrid mantiene un apoyo mayoritario, y el castigo colectivo por cortesía de Cifuentes es dificultar muchísimo el desplazamiento de los habitantes de estos distritos enormes al centro durante todo el verano y gran parte del otoño, con Gobierno del PP casi seguro, y con los dichosos recortes. Es una olla a presión, y me parece a mí, en eso coincido con tu “optimismo”, que la espita del poco pan y el pésimo circo no va a funcionar.
      Veremos…

  3. aapilanez dijo:

    Coincidiendo contigo en lo anterior (y aprendiendo de las interioridades que cuentas de los cenáculos de la intelligentsia), solamente sumarme al deseo que expresas de que las crecientes agresiones que se avecinan (flipante lo del metro: les van a dar con el keynesianismo en las narices) y la patente incapacidad de los regeneracionistas para siquiera contenerlas (no sé qué opinas, valga el inciso, pero me da a mí que Schauble, Dragui y compañía lamentaron el trompasso al quedarse sin tener con quién ejemplarizar) reverdezcan los quincemayismos aletargados por la esperanza palaciega

  4. juan rubiera suarez dijo:

    Con su permiso, quisiera dar mi opinión, sobre este tema “de los sorprendentes resultados”, de la coalición UP, que se comenta en este blog.
    Debo decir, que a mí también me sorprendió, pero fue, simplemente, porque había bajado la guardia en lo que respecta a mi memoria histórica, en lo referente los resultados electorales de IU desde la transición, que, en cierta medida, avisaban de lo que podía ocurrir.
    Debo decir, que soy un elector, en su tiempo del PCE, y después de IU, incluso, cuando no la votaban ni los “perros verdes”; allá en la época de implosión del PCUS, y desplome de la URSS: Lo hice y lo hago, por coherencia con mi ideario, ya, que, en este país, y hasta el momento, era y es, la única agrupación de izquierda (utilizo léxico y terminología convencional, para que se me entienda) trasformadora organizada. Debo decir, que ni soy militante del PCE, y tampoco de IU; Soy, simplemente un simpatizante.
    También debo decir, que la alianza actual entre PODEMOS e IU, me parece estratégica, necesaria y justa, en la agrupación de fuerzas populares, para la deseable derrota del bipartidismo.
    Paso a comentar mi opinión sobre los resultados del 26 de junio, y el porque de estos:
    En este país, hay un sector de electores ubicados en un nebuloso espacio ideológico/político de izquierda -vamos a darle este adjetivo con grandes reservas-, que, desde mi punto de vista, votó en las anteriores a Podemos, y en estas del 26j, a grosso modo, se abstuvo, porque, la campaña que hizo UP, no se acercó, ni de lejos, a sus expectativas ideológico/políticas.
    Voy a tratar de exponer ahora, la caracterización ideológica de este sector electoral/popular, la cual voy a dividir en dos bloques que serán prototípicos, ya, que, la realidad, será más compleja…,pero no mucho más.
    Una parte es una ultraizquierda, cuyo objetivo político, es la toma del poder de frente, y en línea recta. Para ello, dispone de un armario -imaginario o real, dependiendo de la coyuntura histórica- en su casa, con cocteles molotov, pistolas, y quizás, alguna escopeta de perdigón, para, en cualquier momento, iniciar un asalto al primer cuartelillo de la guardia civil que encuentre al salir de su casa, para luego tomar el poder real frontalmente, y solucionar los problemas de este país en 24 horas; Entroncan ideológica y emocionalmente, con los anarquistas del siglo XIX, y principios del XX, pero a diferencia de aquellos, son refractarios a cualquier tipo de organización, aunque en coyunturas históricas de auge de la lucha de clases, se organizan formando grupúsculos, que son un nicho perfecto, para las infiltración policial, o de los servicios de inteligencia. En épocas de reflujo, es un ultra izquierdismo verbal; Una pose muy epatante, para llamar la atención de quien quiera escucharlos. Son la versión castiza ibérica, de la jacquerie “sansculotista”. Ni que decir tiene, que su nivel intelectual, está muy por debajo de mínimos.
    Otra parte, es en apariencia ”mas ilustrada”. Su visión de lo que debería ser una organización política que satisfaga sus fantasías y representaciones ideológicas, es un manual perfecto de requisitos democráticos intemporales, ahistoricos y abstractos, invariablemente absolutos, y perfectos. Son sus “leiv motiv” para la acción política, entre la cual, naturalmente, está el voto. Esta parte, admite cierto grado de organización, siempre y cuando, puedan medrar y dar lecciones de perfección democrática plebeya, y fustigar en nombre del manual antes citado, aquel que ose llevar al terreno de la historia y de lo concreto, una controversia ideológica. La dialéctica es chino mandarín para ellos; Y no digamos el materialismo histórico. Su mundo, es EL REINO DE LAS IDEAS
    Desde mi punto de vista, estos electores, que en diciembre votaron a Podemos, fueron los que se quedaron en casa en junio. Unos, a vigilar el armario/arsenal y engrasar la escopeta de perdigón, y los otros, a vigilar que al manual no le entre la polilla. Tengo la impresión, que los electores sectarios,- que también se quedaron en casa-, tanto de IU, como de Podemos, se pueden contar con los dedos de la mano. No hay mas humo que el que se ve.
    Evidentemente, estos son prototipos, pero muy cercanos, infelizmente, a la realidad.
    Desde el léxico financiero, serian tildados de VOLATILES.
    Porqué este sector popular votó en diciembre a Podemos?: En esas elecciones aún tenían un áura libertario/asambleario/igualitario, de acción directa callejera, que incendió, con fuertes llamaradas, su inconsciente fantasioso y jacobino. Y el jarrón de agua fría que supuso la campaña electoral de UP con su vertiginosa suelta de lastre táctica en temas como, la monarquía, la iglesia, la OTAN, las loas a la socialdemocracia, y al empresariado de manual académico; Rechazo de la “cal viva”, y mano extendida para una posible coalición de gobierno………, fue un castigo muy severo.
    Este segmento electoral popular, normalmente, es abstencionista en un porcentaje apreciable: En ciertas coyunturas, hay elementos que se descuelgan del abstencionismo, y votan opciones variopintas y minoritarias.
    Por las lecturas que hago en internet, hay una aptitud masoquista de culpabilidad, y búsqueda de culpables, por no haber alcanzado las cuotas que las encuestas pronosticaban, y que se trasluce en ajustes de cuentas, totalmente fuera de lugar, dando lugar a esa enfermedad incurable de la izquierda, que es la división, acompañada de la jaula de grillos correspondiente. Me parece un poco ridícula esa frustración, por algo que no tenia base material, al no haber tenido en cuenta, a este segmento del cual hablo. El haber mantenido la cifra record de cinco millones de votos, en un país con estas características político/ideológicas, me parece un éxito redondo, rotundo.
    Por cierto: De lo que nadie habla, es del estrepitoso fracaso del tándem Iglesias/Errejón, en su intento de captar, el voto popular que aún conserva el PSOE. Sus guiños socialdemócratas zapateristas, se estrellaron en el muro granítico de ese electorado cazurro, conservador, retardario, y oportunista, compuesto por su clientelismo político instalado en las administraciones autonómicas, un buen segmento de jubilados, clase obrera sin cualificar y ligada a los sindicatos, e, incluso parados.
    Que se lo pregunten a IU, que desde la transicción, viene tratando de captar ese voto, y el que se trasvasó del PSOE a Podemos: Sucesivas lides electorales fracasadas en ese intento.
    En fin; una pregunta bonita sería, que ocurriría si UP, no hubiera perdido ese millón de votos, y además, hubiera arañado un 10 % más, de los votos del PSOE. Pero opinar sobre eso, sería ciencia ficción……….otra historia.
    Gracias por la paciencia. Juan

    • Miguel León dijo:

      Estimado Juan,

      Me tomo la libertad de tutearte, que las formalidades requeridas en esta casa son las mínimas, y te pido que hagas lo mismo si vuelves a escribir. Entrando en materia, suscribo tus conclusiones (que hay un absurdo dramatismo ante los resultados, que la coalición era inevitable, que el intento de cautivar a los votantes fieles del PSOE no ha funcionado bien…), pero creo que no termino de ver las premisas.

      Por un lado, dudo que los anarquistas radicales prestos a tomar las armas sean numéricamente relevantes en términos censales, y también que se hayan visto masivamente cautivados por el oportunismo de Podemos. Algo parecido me pasa, si te he entendido bien, con los idealistas desconectados de la realidad, porque la intelectualidad, por más débil que sea, no es numerosa tampoco. Es un millón de votantes al que buscamos, y a pesar de su diversidad también se puede suponer que haya uno o varios bloques con un peso sustantivo.

      Los politólogos de Politikón, que no siempre me convencen, acaban de sacar un análisis de la encuesta pre-electoral del CIS (http://politikon.es/2016/07/07/como-desaparecio-un-millon-de-votos-de-unidos-podemos/) que confirma una parte de mis intuiciones. El autor concluye que los viejos votantes de Podemos o IU y nuevos abstencionistas son en su gran mayoría personas “de centro” con poco interés en la política. Lo que yo añado, porque es una constante que la mayor desafección ante la política institucional se encuentra en aquellos sectores sociales que más problemas tienen y que menos resueltos quedan por las instituciones, es que hay también un componente de clase en ese antiguo votante y nuevo abstencionista que queda muy bien reflejado en el caso electoral de Madrid, donde Unidos Podemos sólo resiste como primera fuerza en el centro (ideologización media-débil y nivel de renta tirando a alto) y en Vallecas (ideologización fuerte y nivel de renta bajo), mientras que en el resto de distritos de clase trabajadora de Madrid el PP ha vuelto a convertirse en primera fuerza por la desmovilización de quienes creyeron que algo podía cambiar.

      Decía en mi texto que también hay otra parte de la clase media que algo ha sufrido la crisis pero que no ha quedado afectada seriamente en su supervivencia material (conserva el empleo y un sueldo razonable). Entre ellos hubo un voto de castigo al PSOE que migró a Podemos pero que por lo que parece no ha vuelto al PSOE ni se ha ido a Ciudadanos. Desde luego no serán tan numerosos, pero también deben existir, porque está claro que quien no tiene nada que perder tampoco tiene objetivamente nada que temer a un Gobierno de Pablo Iglesias…

      En fin, no hay mucho más que decir porque estamos en realidad dando vueltas en torno a puras elucubraciones. Veremos qué dicen las encuestas post-electorales y, sobre todo, esperemos que alguien decida dedicar recursos a hacer grupos de discusión, a ver si nos enteramos de qué ha pasado… Eso probablemente nos ayudará también a mejorar el trabajo político de ahora en adelante.

      Un saludo, y muchas gracias por dejar constancia de tu paso por este blog y por compartir tus impresiones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s