Representaciones geopolíticas en torno a la caída del Muro: Jungla de Cristal I y III

"¿Es el enemigo?"

“¿Es el enemigo?” (Die Hard 3)

Ahora que Bruce Willies nos sorprende, o no, con la quinta parte de la franquicia cinematográfica “La Jungla” (Die Hard en la lengua de Shakespeare: otro premio para el fulano que hace las traducciones de los títulos de las películas), y siguiendo con la idea de “vivir de las rentas” por un tiempo, os dejo un trabajo que redacté hace ya la friolera de tres años. Lo modifico levemente para que no suene tanto a “trabajo de clase”. Creo que puede tener su interés y que incluso se puede completar, si el “clamor popular” lo pide (sólo si me da la gana, en realidad), con un análisis de La Jungla 4.0 y de esta última parte… ¿Un buen día para morir? Sirva, además, de recordatorio “serio” de esas revisiones de bazofia cinematográfica que tanta vida le daban a mi antigua bitácora… Como dicen en mi tierra adoptiva: afiyet olsun.

***

Introducción

Teniendo en cuenta que el objetivo general de este trabajo es comparar las representaciones geopolíticas en el cine antes y después del fin de la Guerra Fría, y dada la gran cantidad de títulos cuya calidad cinematográfica es indudablemente mayor que la de los escogidos, lo primero que debe hacer esta introducción es explicar por qué he elegido comparar dos películas de la serie Jungla de Cristal.

El primer motivo es que, posiblemente, son las películas comerciales, las que no buscan criticar la realidad, las que carecen (o así se las presenta) de objetivos políticos, las que mejor pueden mostrar cuál es la concepción geopolítica de una época. El público al que va destinado Jungla de Cristal es un público que no quiere pensar, es un público que simplemente quiere ver disparos, explosiones, y, ocasionalmente, a Bruce Willies diciendo algo ingenioso; por tanto, la única función del contexto político es la de ser “creíble”, la de no desentonar, y, sobre todo, la de no interferir en el desarrollo de la trama. No queda espacio, por tanto, para extenderse o inventar nada: el contexto debe ser apenas esbozado pero muy certero.

La primera película de Jungla de Cristal se estrenó en cines en el año 1988, y es la única filmada antes de la Caída del Muro; por tanto, su presencia era imprescindible. Sin embargo, también es necesario explicar por qué he escogido compararla con la tercera película de la serie (estrenada en 1995) y no con la segunda (estrenada en 1990); en principio ambas son posteriores a la Guerra Fría y, por tanto, válidas para el trabajo. La explicación obedece a dos motivos: en primer lugar, el año 1990 todavía es demasiado cercano al fin, y los cambios en los imaginarios políticos siempre llevan ritmos distintos, así que consideré prudente dejar un margen un poco más amplio; en segundo lugar, la comparación entre la primera y la tercera películas es pertinente porque tienen una continuidad argumental, ya que “el malo” de la tercera película es hermano del de la primera.

Hecha esta explicación, sólo queda anunciar cuáles serán los elementos analizados: en primer lugar, el terrorismo y la seguridad; en segundo lugar, la escalas espaciales representadas; por último, el papel del héroe.

I. El terrorismo y la seguridad

Cuando se analizan los imaginarios geopolíticos antes y después de la Guerra Fría, es posible generalizar y afirmar que, hasta la caída de la URSS, el enemigo “siempre” era, en términos ideológicos, el comunismo y los enfrentamientos “siempre” eran relativamente estatales, y que a partir de ese momento el enemigo pasa a ser más ambiguo ideológicamente y el enfrentamiento ya no es estatal, sino contra redes terroristas “transnacionales” [Cairo Carou, 2002: 16-17]. Sin embargo, es evidentemente una generalización, ya que también es cierto que el propio Nixon admitió en 1971 la existencia de una nueva “multipolaridad”, y eso tuvo su reflejo en los códigos geopolíticos (por ejemplo el de Galtung, que reconocía la existencia de diez “superestados”) [Flint y J. Taylor, 2002: 93-94]. Las dos películas analizadas son una clara muestra del proceso de transición a ese modelo “multipolar” y su asentamiento definitivo tras la caída del bloque soviético (también encajan aquí las apreciaciones de Taylor acerca del Islam como “nueva fuerza política mundial”) [Flint y J. Taylor, 2002: 97].

En Jungla de Cristal I, por tanto, el terrorismo ya es una amenaza, el posicionamiento ideológico ya tiene una cierta ambigüedad, pero el responsable último es una Unión Soviética debilitada que no puede controlar el territorio que “posee”. Esto es claro porque:

[1] Se muestra que el terrorismo no es algo desconocido, sino que tiene la suficiente presencia como para dar por sentada su existencia; por eso un reportero dice “desde esta noche Los Ángeles pertenece a la triste fraternidad de ciudades del mundo cuya única condición de ingreso es sufrir la angustia del terrorismo internacional” [1h 04min].

[2] Según la presentadora del Telediario [1h 14min], el jefe de los terroristas (Gruber) pertenece al “movimiento radical Volks Frei (?) de Alemania Oriental. Curiosamente el movimiento Volks Frei (?) emitió un comunicado hace una hora diciendo que Gruber ha sido expulsado de esa organización”. Ese “curiosamente” es ambiguo: ¿quiere decir que es sólo una estrategia del grupo para desvincularse tramposamente del ataque?, ¿o significa que es “usual” que algunos integrantes de los grupos armados “comunistas” se “desmadren” y actúen por su cuenta?

[3] Hay tres momentos aparentemente propicios para mostrar el discurso político de los terroristas (que podría explicar su conducta); sin embargo éste queda siempre truncado.

a) En el primero, el jefe terrorista dice “Señoras y caballeros, la avaricia que la compañía Nakatomi ha mostrado por todo el mundo les ha hecho acreedores a una lección sobre el verdadero uso del poder” [24min]; el discurso termina aquí, y más tarde, hablando con el jefe de la compañía, aceptará que la compañía no “explota” sino que “contribuye al desarrollo” [27min].

b) En el segundo, cuando parece que la explicación va a comenzar, el volumen baja. “¿Quieren dinero?, ¿qué clase de terroristas son ustedes?”, “(Risas) ¿Quién ha dicho que somos terroristas?” [28min]; entonces el volumen de la música sube y, como la cámara sigue a Bruce Willies, que presencia la escena desde lejos, está justificado que la voz apenas se escuche. Agudizando el oído, sin embargo, se descubre que el resto del discurso es trivial; está cargado de amenazas al jefe de la compañía para que salve su vida a cambio de la información que los terroristas requieren.

c) En el tercero, cuando Gruber expone sus demandas, dice “Tengo camaradas en todo el mundo languideciendo en prisión. Al Departamento de Estado norteamericano le gusta hacer exhibición de su poder para sus fines; que la haga ahora para los míos. Las siguientes personas han de ser liberadas de sus captores: en Irlanda del Norte los siete miembros del nuevo Frente Provo (?), en Canadá los cinco dirigentes de Liberté de Québec, en Sri Lanka los nueve miembros del movimiento Amanecer Asiático… Cuando esos hermanos y hermanas revolucionarios estén libres, los rehenes que están en este edificio serán conducidos a la azotea y nos acompañarán en helicópteros al aeropuerto internacional de Los Ángeles, donde recibirán nuevas instrucciones. Tienen exactamente dos horas de plazo” [1h 23min]; del contexto se deduce, sin embargo, que es una estrategia para despistar a la policía del objetivo real, que es robar el dinero. Esto hace que finalmente la acción no tenga más justificación que la económica.

En Jungla de Cristal III la evolución de estos rasgos tiene efectos significativos: por un lado, se reafirma la asunción del terrorismo como una amenaza verosímil e incluso frecuente, y se resalta de forma aún más clara su naturaleza a-ideológica; por otro, la responsabilidad política ya no recae sobre la Unión Soviética por su falta de control, sino que se difumina. Cito los fragmentos de la película que avalan mis apreciaciones:

[1] La película comienza con una brutal explosión en el centro de Nueva York. En este caso, sin embargo, no es necesario mostrar reacciones de la prensa o señalar con más énfasis que hay una amenaza real y que es el terrorismo; se considera que el público lo tiene asumido.

[2] Willies de repente [1h 08min] sospecha que los terroristas han empleado la amenaza de bomba en un colegio como distracción: su objetivo real es simplemente robar el oro de la Reserva Federal.

[3] Más adelante, el jefe de los terroristas da una justificación política para el robo, ya que en teoría pretende hundir el oro en el mar [1h 40min]. “Durante mucho tiempo Occidente ha conspirado para robar las riquezas del mundo, condenando a la humanidad a morir por falta de recursos económicos. Hoy equilibraremos la balanza. En unos minutos, el contenido de la Reserva Federal, el oro que sustenta sus economías1, quedará distribuido mediante explosivos por el fondo del canal de Long Island…”, “¿Todo el cargamento va a desaparecer?”, “De eso se trata. Algunos caballeros de Oriente Medio piensan que de este modo ganarán mucho dinero…”. Sin embargo, inmediatamente después el mismo personaje ordena matar a uno de sus subordinados, que protesta al descubrir que el objetivo real de su jefe no es deshacerse del oro sino quedárselo; y más adelante [1h 49min] se incomoda cuando otro subordinado propone, tras el triunfo, un brindis “por los camaradas caídos”.

II. Escalas espaciales

La representación de los espacios en ambas películas también resulta interesante; por una parte resulta llamativo comparar el espacio en el que se desarrolla la acción en cada película y, por otra, las menciones a otros espacios y a las relaciones políticas que los vinculan.

En primer lugar, por tanto, se puede comparar el escenario de Jungla de Cristal I, que es fundamentalmente el edificio asaltado por los terroristas, con el de Jungla de Cristal III, que es la ciudad de Nueva York. Lo interesante es que en el primer caso el espacio es totalmente homogéneo, sin fisuras, de forma que existe una unión “política” frente al asalto y, por extensión, frente a la Unión Soviética (causante último del conflicto); en el segundo, sin embargo, la homogeneidad interna se ha roto, de forma que durante toda la película está presente la tensión interna de origen racial (primero con la entrada de Willies en Harlem, que aparece como un terreno peligroso donde la vida de Willies corre peligro, y después con las discusiones entre Willies y L. Jackson acerca del racismo de uno y otro), más allá del conflicto existente con el enemigo exterior.

En segundo lugar, tratando las referencias a otros espacios, puedo enumerar las siguientes:

JUNGLA DE CRISTAL I

ESPACIO

FRASE

TIEMPO

CONNOTACIONES

Europa

“Parecen europeos”

1h

Un cierto tono despectivo

Oriente Medio

“Dicen que Arafat viste bien”

26min

Comentario que no viene realmente a cuento; tendencioso

Empresas transnacionales

(Nakatomi)

“Al contrario de lo que puedan pensar, vamos a desarrollar esa región, no a explotarla”

27min

Deslegitima, con su respuesta, a los terroristas. Legitima la actividad empresarial.

Naciones y nacionalismos

[Citado antes]

1h 23min

Deslegitima los movimientos mencionados. No son tratados con seriedad.

Frontera entre EE.UU. y México

“Déjeme entrar o llamo a inmigración”

1h 43min

Parece asumido el fenómeno de la inmigración mexicana, pero no hay posicionamiento al respecto.

JUNGLA DE CRISTAL III

ESPACIO

FRASE

TIEMPO

CONNOTACIONES

Hungría e Irán

“Matías Targo, era del ejército húngaro (…) creemos que trabaja para los iraníes (…). Terrorismo profesional, por contrato”

40min

Vincula a Hungría, y por tanto la inseguridad fruto de la falta de control de la Unión Soviética sobre sus “satélites”, con Irán, amenaza latente desde la revolución en los años 70. Además implica acusar a Irán de ser un “Estado terrorista”.

Israel

“Los israelíes les metieron una bomba entre las sábanas…”

 40min

Legitima al Estado de Israel como socio en la lucha contra el terrorismo. No se pone en cuestión el “método”.

Alemania Oriental

“Es un siniestro coronel del ejército de Alemania del Este”

40min

De nuevo recordar los problemas derivados de la Unión Soviética. Mención injustificada al ejército nazi; el adjetivo de “siniestro” queda sin explicar. Esta es, además, la descripción del jefe de los terroristas.

Oriente Medio

[Citado antes]

1h 40min

Mención relacionada con la de Irán que permite incluir a los países árabes en el foco de inseguridad.

Así, se puede observar cómo evoluciona la concepción del mundo que pasa de ser bipolar a multipolar y de ser exclusivamente externa a tener también una fuerte dimensión interna.

III. El papel del héroe

Me parece interesante analizar el papel del héroe y la construcción de su adversario porque, en el fondo, es posible leer la aventura de Willies enfrentándose a los terroristas como una alegoría del enfrentamiento de Estados Unidos contra la Unión Soviética (o el terrorismo internacional).

Para realizar la comparación voy a tomar como ejemplo la que hace Juan Luis Conde en su estudio comparativo de los discursos del Imperio Romano y los de Estados Unidos. Él compara dos versiones historiográficas que narran un enfrentamiento entre un soldado romano, Manlio Torcuato, y un guerrero galo en un puente; la primera es de Claudio Cuadrigario (historiógrafo previo al Imperio) y Tito Livio (historiógrafo de época imperial). A continuación, establece la misma comparación entre las informaciones en prensa norteamericana durante la II Guerra Mundial y la Guerra de Irak [Conde, 2008: 55-75].

Es posible realizar una tabla que recoja los principales resultados de la comparación que hace Conde y añadir los de estas dos películas.

tabla jungla de cristalPara Conde, los cambios en la historiografía están directamente relacionados con el paso de la República al Imperio y la consiguiente alteración del imaginario político romano y de sus fuentes de legitimidad; además, lo considera asociado a otros cambios, por ejemplo, en los discursos de legitimación de las campañas militares, que pasan de reconocer abiertamente que el objetivo es el botín y de legitimarse con oráculos a contener justificaciones más complejas que incluyen el carácter defensivo de la guerra o la búsqueda de objetivos inmateriales como “la gloria” [Conde, 2008: 129-131]. Lo que la comparación apunta, en suma, es que tal vez existen formas similares de evolución del discurso que están asociadas a posicionamientos más o menos autoritarios en el interior y más o menos imperialistas en el exterior.

En el caso de las películas analizadas, podríamos vincular los cambios señalados con el propio cambio en la concepción del papel geopolítico de Estados Unidos en el mundo: de ser el máximo defensor del mundo libre frente al totalitarismo soviético, pasa a ser el máximo y único defensor del orden en un mundo sumido en el caos del terrorismo internacional. Esto, evidentemente, está en relación con las teorías geopolíticas que comenzaban a pensar en Estados Unidos como superpotencia hegemónica que había salido victoriosa de la Guerra Fría, y los hechos que avalaban estas teorías (por ejemplo la Primera Guerra del Golfo, cuando la ONU delegó en Estados Unidos la dirección de la intervención) [Flint y J. Taylor, 2002 : 97].

Conclusión

Las películas analizadas transmiten perfectamente cuál es la concepción geopolítica pop que se presuponía como existente en la cabeza del espectador medio en dos momentos interesantes dentro de la evolución de la Guerra Fría y de su caída.

La primera se inscribe en un proceso de lenta transición en el que ya comenzaba a ser aceptable la idea de un mundo multipolar; la Unión Soviética estaba en plena Perestroika y comenzaba a ser incuestionable el ascenso de otras “potencias” (como Japón, Europa o China). La segunda, por su parte, aunque asume la idea de un mundo multipolar, parece transmitir también la idea de que Estados Unidos es en cualquier caso el garante último, definitivo e incuestionable del orden.

En cualquier caso, independientemente de las diferencias señaladas, puede decirse que existen los siguientes rasgos comunes: 1) la Unión Soviética es responsable de los ataques terroristas por su falta de control, 2) los terroristas jamás tienen motivaciones políticas serias sino que son “simplemente” unos criminales terribles, 3) tendencia creciente a la vinculación entre el terrorismo y los países árabes.

Bibliografía

·CAIRO CAROU, Heriberto (2002). El retorno de la geopolítica: nuevos y viejos conflictos bélicos, en Sociedad y Utopía. Revista de Ciencias Sociales nº 19, pp. 201-228.

·CONDE, Juan Luis (2008). La lengua del Imperio: la retórica del imperialismo en Roma y la globalización, Alcalá Editores, Jaén.

·FLINT, Colin y J. TAYLOR, Peter (2002). Geografía Política: Economía-Mundo, Estado-Nación y Localidad, Trama Editorial, Madrid.

Notas:

1 Me parece interesante esa observación porque, para 1995, es completamente falsa. Desde 1976, con el fin de la convertibilidad del dólar en oro, este último deja de ser relevante para la estabilidad de las monedas, que pasan a depender exclusivamente del dólar (y de las políticas monetarias estadounidenses, claro).

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2 respuestas a Representaciones geopolíticas en torno a la caída del Muro: Jungla de Cristal I y III

  1. Astrid. dijo:

    ¿Es posible que este fuera el trabajo que le entregaste a Almudena? 😛 me suena de algo.
    Muy bueno, como siempre.

  2. Miguel León dijo:

    Gracias, Astrid! Pues, sí, efestivamente ese es… En realidad, con lo bien que me lo pasé haciendo el trabajo no sé cómo he tardado tanto tiempo en hacerlo público…

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