El Grito del Pueblo (Tardi y Vautrin)

Aunque estoy teniendo unas semanas un poco ajetreadas, no puedo resistir la tentación de sacar algo de partido al Potlatch invernal de este año (cumpleaños + Navidad), que ha sido especialmente productivo en películas y cómics. Y mira tú por donde, mi apartado de cómics está francamente vacío, a pesar de que les vengo dedicando bastante tiempo de mi vida últimamente, así que he pensado que va siendo hora, ya que he terminado la lectura del primero de esos cómics navideños, de hacer un poco de crítica.

El Grito del Pueblo (Norma, 2011) es un cómic del francés Jacques Tardi basado en la novela de Jean Vautrin. Se presenta al lector como un cómic histórico sobre la Comuna de París, de manera que el lector, que tal vez no sabe nada de Jean Vautrin (como un servidor), al menos sí sabe algo de Tardi y de sus trabajos de cómic bélico (yo había oído hablar de ellos, pero esta es la primera vez que me enfrento al autor y a su estilo). Eso ya le predispone a uno, la trayectora del autor y el “marketing” que envuelve el “cómic-producto”, a la hora de leer, y mi impresión particular es que el resultado es engañoso.

Con este cómic sucede lo que yo llamaría el “efecto Soñadores“. Soñadores es una película de Bertolucci que, oficialmente, va sobre Mayo del 68 y está plagada de referencias cinematográficas de la época que harán las delicias de los cinéfilos. Pero la película es en realidad la historia de tres pijos que apenas pisan la calle porque se pasan el día follando. Pues El Grito del Pueblo, sin llegar a producirme el grado de decepción que Soñadores me produjo en su momento, me ha dejado una sensación parecida.

Sigamos, para no alargar esto indefinidamente, el consejo de mi mentor en este asunto de la lectura crítica de cómics, Mehmet Adanalı. Un turco formado en los Estados Unidos no tiene una percepción muy mediterránea del tiempo, de manera que uno tiene que pasarse una cantidad razonable de tiempo mirando cómics en su tienda habitual, pero tiene que decidir rápido si cada cómic que hojea le interesa o no para poder así pasar al siguiente y fundirse las novedades en un tiempo record. Si la selección de ensayos se rige por el dúo “índice y bibliografía”, en el caso del cómic tenemos el par “portada y primera(s) páginas”. No es que defendamos su efectividad absoluta, pero creemos que es un buen método de análisis breve.

Portada.

La portada nos muestra a una masa popular, compuesta por mujeres, hombres de todas las edades y algunos niños. Banderas rojas ondean, y en una de ellas se puede leer escrito Vive la Comune. También podemos ver los títulos de los distintos capítulos, originalmente publicados por separado, que componen el volumen: “Los cañones del 18 de Marzo”, “La esperanza asesinada”, “Las horas sangrientas”, “El testamento de las ruinas”. El cómic se llama “El grito del pueblo”, que era el título de la publicación diaria de la Comuna.

En fin, todo apunta, a que el contenido de la obra es la historia del pueblo de París en los años de la Comuna; todo apunta a que el protagonista será el pueblo como sujeto colectivo y a que el centro de los acontecimientos será la historia de la Comuna, de su funcionamiento y de su destrucción.  La contraportada, que muestra también a un grupo de hombres, mujeres y niños protestando frente a militares franceses armados, refuerza la idea de que no hay protagonistas individuales y de que es la historia del pueblo de París, Historia con mayúsculas, la que vamos a ver convertida en cómic. El texto breve de la contraportada refuerza el mensaje transmitido por el dibujo.

“El baño de sangre que acaba de sufrir acaso sea una horrible necesidad con que calmar alguna de sus fiebres. A partir de ahora le verán crecer en sabiduría y en esplendor”. Esto escribía Émilie Zola, el 3 de Junio de 1871, en referencia al pueblo de París y a uno de los sucesos más violentos, a la vez que relevantes, de la historia de Francia: la creación y aniquilación de la Comuna de París. Una historia que nos narra magistralmente Tardi a partir de la novela de Jean Vautrin.

Primera página.

La técnica “portada y primera página” resulta más útil cuantas más viñetas contiene dicha página. En este caso, sin embargo, hemos tenido mala suerte (o no) y la primera página contiene sólo una viñeta. Vemos lo que se podría considerar las afueras de París (falta de luz y de edificios), por la noche, mientras nieva. Hay movimiento en la orilla de un río, cerca de un puente. Hay un carruaje, y un grupo de personas que miran lo que sucede.

Desde el punto de vista formal, la portada y esta primera página permiten constatar ciertas peculiaridades del arte de Tardi, que tiene un trazo grueso y oblicuo, que casi da la sensación de ser una defensa artística del garabato, pero que en las imágenes con mayor perspectiva, y sobre todo aquellas que incluyen edificios o grandes construcciones, gana en complejidad porque el lector puede diferenciar lo que es un personaje acabado, con sus detalles, que parece garbateado, de un garabato, sin detalle alguno, que parece un personaje inacabado.

Aunque no es posible establecer un vínculo directo entre esta imagen y la historia de la Comuna (salvo por el cuadro de texto que indica la fecha), el recurso mismo no es contrario a la idea lanzada por la portada. Se presenta una escena que podríamos considerar relativamente cotidiana en la vida parisina de la época (“una noche como otra cualquiera”), y simplemente la presencia de observadores curiosos nos indica que algo inusual está teniendo lugar en realidad.

Segunda página.

La incorporamos al análisis porque es evidente que la primera página, por sí misma, revela una información insuficiente e incompleta. Las tres viñetas de esta página nos muestran que quienes están en la orilla del río son policías, y que lo que están haciendo es sacar del agua el cadáver desnudo de una mujer. Por su presencia, en dos de las tres viretas, y por la forna en que destaca con su abrigo y su sombrero blancos, podemos asumir que es ese hombre el que tiene el papel fundamental en la escena y que, tal vez, tendrá una presencia destacada en los sucesos posteriores.

Nada, por tanto, absolutamente nada de lo visto hasta ahora nos revela que en realidad la historia narrada en el cómic tendrá más que ver directamente con esa mujer muerta que con la Comuna de París, que pasa de ser protagonista de la historia a ser contexto. Nada nos dice tampoco que ninguno de los personajes de esta segunda página tendrá un papel especialmente relevante y que, de hecho, el hombre del abrigo blanco aparecerá todavía menos que el hombre montado  a caballo con el que conversa.

Nada nos dice que en realidad El Grito del Pueblo es una historia que en cierto modo recupera el género del folletín, de la novela del siglo XIX llena de acontecimientos, que su protagonista será, sí, colectivo, pero no el pueblo de París directamente, sino en todo caso a través de representaciones arquetípicas de sus “estratos”; una prostituta (Caf Conc), un proletario (Ziquet), un alto funcionario (Bassicoussé), un agente de policía (Hyppolite), un oficial del ejército (Tarpagnan)… esos son los protagonistas fundamentales del relato, vinculados entre sí por una trama de la que jamás llegan a ver el conjunto.

Sólo hacia el final de la historia, cuando el relato “íntimo” se funda inevitablemente con el fin trágico de la Comuna, éste perderá tal vez algo de peso frente a los hechos históricos mismos, pero sólo será porque los personajes no podrán esquivar el fuego cruzado en las calles ni podrán pasear por París sin que las barricadas les corten el paso. Y no es que el “retrato social” de la Comuna en tanto que contexto sea malo, no lo es en absoluto, pero no es eso lo que uno iba buscando, igual que tampoco buscaba el pene de Michael Pitt cuando decidió ver Soñadores.

Aunque al comenzar a leer el dibujo de Tardi no me convencía, lo cierto es que al cabo de unas páginas uno termina por aprender a apreciarlo. El uso de viñetas grandes le permite al mismo tiempo incorporar todo el texto que la historia requiere (tal vez excesivo para un cómic, pero comprensible si pensamos que la obra adapta una novela) y recrear con fidelidad el París de la época, interiores y exteriores. Sin embargo, un diseño con tan pocas viñetas por página podría pecar de simple o convencional, y sin embargo la estructura de páginas, el juego con el ritmo narrativo y el (¿la?) closure, es relativamente experimental (no sabría decir hasta qué punto innovador); así, recurre a viñetas circulares, más pequeñas y superpuestas sobre las grandes viñetas rectangulares para mostrar detalles, generalmente expresiones faciales (por ejemplo la página 237); y si un personaje narra un hecho entonces su cara aparece dentro del bocadillo y la viñeta muestra lo que el personaje está contando (por ejemplo la página 236); a veces hay también viñetas dentro de viñetas, y de esa manera se recrea un efecto de flashback (por ejemplo la página 233). Otro elemento interesante es que, a pesar de la violencia del cómic, que sin duda daría juego para el uso de rupturas de la cuarta pared, ésto sucede de forma más o menos frecuente con los bocadillos o los cuadros de texto, pero sólo en una ocasión (o al menos sólo hemos registrado esta) con personajes (página 31). La técnica de Tardi, en suma, puede gustar más o menos, y a mí no me entusiasma, pero más allá de su aparente tosquedad lo cierto es que se puede apreciar un laborioso esfuerzo artístico digno de aprecio.

Cosa distinta es, por contra, lo que atañe a Vautrin o, tal vez, a la capacidad de Tardi para adaptar el relato… o tal vez ambas tengan algo que ver con mi impresión acerca de la historia misma. Creo, para empezar, que a los personajes les falta profundidad, y ello se nota especialmente en el caso de los dos personajes más interesantes, el joven Ziquet y el policía Hippolyte. El primero es interesante por ser el proletario implicado en la Comuna al que llegamos a conocer mejor; el segundo es testigo privilegiado, pero distanciado por su profundo cinismo, de los acontecimientos de la Comuna, y es tal vez el personaje más complejo. Del primero, sin embargo, jamás llegamos a entender muy bien nada acerca de su vida o sus motivaciones; del segundo tampoco, aunque en repetidas ocasiones leemos, porque le acusa de ello Bassicoussé, que es un soplón carente de escrúpulos. También es interesante el personaje de Bassicoussé, puesto que es el gran antagonista de la historia personal que narra el cómic, pero se carga al personaje de una tensión dramática y argumental que no queda bien resuelta porque termina siendo cerrada, deprisa y corriendo, una vez que la resolución de esa tensión ya no puede aportar nada al clímax de la historia. Tampoco resulta convincente el personaje de Caf Conc, de quien no sabemos muy bien cómo se enamora ni como le afecta la terrible situación en que se encuentra después de enamorarse; tampoco se entiende que, después de haber cargado de tensión narrativa la historia de cómo Tarpagnan y ella buscan reencontrarse, dicho reencuentro se resuelva trágicamente en un instante para que, a partir de entonces, lo que haga la (hasta entonces) heroína de la historia nos importe relativamente poco. Tarpagnan es tal vez el personaje más logrado porque es también el que menos ambigüedades o tensiones incorpora; su enamoramiento de Caf Conc carga la tensión sobre ella, su conflicto con Bassicoussé sobre este último, su relación con el ejército no parece ser un problema aunque se vea disparando a antiguos compañeros…

Todo esto sirve para señalar, en resumen, que la construcción de los personajes es deficiente porque aspira a introducir una complejidad que luego no sabe manejar. Se mete, literariamente hablando, en camisa de once varas; y es una pena, porque como “folletín” cuasi-policial ambientado en la Comuna, la obra es resultona. Pero eso no tiene nada que ver con el relato histórico, de la Historia con mayúsculas, que esperábamos encontrar al principio.

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9 respuestas a El Grito del Pueblo (Tardi y Vautrin)

  1. Reyhan dijo:

    “La portada nos muestra a una masa popular, compuesta por mujeres, hombres de todas las edades y algunos niños. Banderas rojas ondean, y en una de ellas se puede leer escrito Vive la Comune. También podemos ver los títulos de los distintos capítulos, originalmente publicados por separado, que componen el volumen: “Los cañones del 18 de Marzo”, “La esperanza asesinada”, “Las horas sangrientas”, “El testamento de las ruinas”. El cómic se llama “El grito del pueblo”, que era el título de la publicación diaria de la Comuna.”

    Es decir, que con la portada ya te lo habían vendido :D.

    Aprovecho para informarte que han sacado unos cómic nuevos de Atatürk, los ví el otro día en la librería Dost y me acordé de tí.

  2. Miguel dijo:

    Uuuh. Cómics de Atatürk, me encanta (¿es de la colección aquella de la que había aparecido el primer tomo?). Mi tercer libro-tesis doctoral será un monográfico sobre eso.

    • Reyhan dijo:

      No, es otra. El día en que lo ví iba con un poco de prisa, pero a ver si esta semana me paso y te miro la editorial y tal, para que en tu próximo viaje a tierras turcas te des el capricho :).

  3. jeremias ariel dijo:

    jaja, es muy graciosa tu reseña… salta a la vista que no eres gran lector de comics, y muhco menos de Tardi.

    Si en cualquier lugar con gente que sabe de historieta, y dices que el dibujod e tardi se acerca al garabato, quedaras automaticamente calificado de ignorante. En serio, lejos esta del garabato o el dibujo rapido lo que hace Tardi. Se encuentra dentro de la escuela de la linea clara, lo cual tiene que ver basicamente con la forma en que usa el trazo (sin sobras o tamas) y con poner personajes iconicos en contextos realistas.

    Por otra parte, tu descepcion tiene que ver con tus expectativas. Es decir, con nada. Lo que deberias criticar es cuan efectiva o bien narrada esta la historia que se cuenta, mas allá de que no fuera como la esperabas.

    En cuanto a la narrativa y montaje de tardi, valga decir que estamos hablando de uno de los mas exitosos, presitigiosos y geniales historietistas frances. Uno de los mejores del mundo. Su ritmo narrativo es extraño, su estilo muy personal. Si conocieras mas de la obra de este genio, tal vez estarias mas calificado para captar su estilo. Como a todos los genios, entenderlos requiere algo de esfuerzo, implica imbuirse en su obra. Y el grito del pueblo no debe ser la obra mas adecuada para empezar con Tardi.

    En resumen, creo que no tienes suficiente conocimiento para afirmar lo que estas afirmando, se nota, en muhcos pasajes de tu texto, que de comics te falta muhco pero mucho para poder criticar a nadie.

    Para criticar una pelicula de manera pertinente hay que saber algo de cine ¿no? Una cosa es opinar, pero para analizar te falta amigo.

    Saludos

    • Miguel León dijo:

      Estimado Ariel, lo primero de todo muchas gracias por compartir tu opinión. Por algún motivo esta es la entrada más visitada de mi blog, así que me alegra que por fin alguien deje constancia de su paso.
      En lo que se refiere propiamente al contenido del comentario, la verdad es que estoy confuso…
      Por una parte, es evidente que necesitas volver a leer mi texto, ya que no sólo no minusvaloro el arte de Tardi (puede que no sea mi artista gráfico favorito, pero es evidente la calidad de su trabajo) sino que además reconozco el talento particular que tiene para la recreación del París de la época. Tampoco has entendido bien mi referencia al “garabato”, que es un intento, mejor o peor, de describir un estilo particular (y lo siento, pero Hergé no dibuja nada parecido a un garabato y Tardi sí) y no un comentario peyorativo. También diría que Frank Miller es dado a hacer en ocasiones auténticos garabatos que pretenden ser rostros, manos, cuerpos o cualquier cosa, pero no es con la intención de minusvalorar su trabajo.
      Tampoco has entendido bien toda mi reflexión acerca de la trama y la construcción de los personajes, que es (sobre todo esta última) correcta en el mejor de los casos, pero no perfecta. Evidentemente eso es culpa de Vautrin, no de Tardi.
      Tampoco es exactamente culpa de Tardi tener que adaptar una novela al cómic, cuando se trata de registros de escritura totalmente distintos. Estoy seguro de que Tardi ha hecho un gran esfuerzo, y el resultado es más que bueno, pero la lectura resulta tediosa.
      En fin, todo esto en lo que se refiere propiamente a tu crítica a mi crítica, y para decirte, simplemente, que en realidad estoy de acuerdo con todo lo que dices y que por tanto no sé exactamente qué distraía tu atención mientras leías mi entrada, pero debía ser algo importante.

      Con lo que no estoy de acuerdo es con el tipo de argumentos. Eso de “la gente que sabe de cómics”, o el argumento de autoridad (y tautológico) que permite afirmar que Tardi es un genio simplemente porque es un genio.
      Hasta donde sé, no hay una “universidad de los cómics” en la que graduarse y hacer un ranking, de manera que por el momento simplemente se puede hablar de gente a la que le gusta hablar en serio sobre comic y gente a la que no, y yo estoy entre los primeros. También sé que he leído una cantidad decente de cómics, que tengo un sentido crítico relativamente agudo y que le dedico a la lectura crítica de cómics una parte importante de mi tiempo y de mi esfuerzo. También sé que yo mismo llevo ya varios años dedicándome a la creación de cómics como hobby, y que eso me da una cierta experiencia práctica que también puedo aplicar a mi lectura.
      En realidad todo esto me sirve para decirte que, en primer lugar, ni comparto ni entiendo tu elitismo y que, puestos a ser elitistas y querer dudar de la crítica con argumentos ad hominem, te has caído con todo el equipo porque estoy de sobra capacitado para decir lo que he dicho en esta entrada y que lo repito por si te sigue resultando difícil de entender:
      (1) El Grito del Pueblo no es un mal cómic.
      (2) El contenido del cómic no tiene prácticamente nada que ver con lo que aparenta.
      (3) El estilo de Tardi es muy particular, puede resultar chocante, pero es cuidado y digno de admiración.
      (4) El cómic es excesivamente textual y la historia tiene defectos importantes de trama y, sobre todo, de construcción de los personajes.

      Te invito, para terminar, a que si quieres continuemos esta discusión con menos argumentos de autoridad y un poco más de referencia al texto (al mío y sobre todo al cómic), y a que me recomiendes, puesto que dices que tal vez El Grito del Pueblo no es la mejor obra para aproximarse a Tardi, otro cómic del autor.

      Un saludo.

  4. jeremias ariel dijo:

    es casi increible reseñar este comic sin mencionar la maravillosa, impecable y exahustiva reconstriccion que tardi hace de la paris de ese tiempo… es algo absolutamente fundamental en la obra, el hecho de que ni lo menciones habla de tus limitaciones y prejuicios al leerla… el rigor en la documentacion y demas…. uff, lo mas importante para Tardi en esta obra era hacernos respirar una atmosfera ¿lo ha conseguido?

  5. jeremias ariel dijo:

    Hola. Siguamos un poco pues, ya que me resulta agradable el tono de tu respuesta y es buena ocasion para el debate. Y disculpa mi tono capsioso en todo caso, voy a tratar de explicarme mejor.
    Sobre la reconstruccion de París, es cierto que señalas que esta bien hecha. Pero esa expresion no le hace justicia al detallismo, rigurosidad historica, belleza grafica y capacidad dramatica y climatica que logra crear Tardi a traves de los escenarios. No es correcta, es espectacular, sobresaliente, impresionante. Tal vez no lo percibas asi, en ese caso te invito a que compares las cualidades que he sañalado con las mismas cualidades en otras obras y/o autores.
    Por otra parte, tal despliegue de trabajo y talento en los fondos y ambientaciones resulta parte escencial de la obra, esta en el centro de su fundamento artistico, tanto estetica como conceptualmente. Eso explica porque 3 cuadros por pagina: para que los fondos sean protagonistas, para que puedan entrar mas detalles, para que uno viaje a ese lugar a traves de las viñetas.
    La calidad de una obra debe juzgarse por la efectividad con la que consigue sus objetivos intrinsecos, sus propios objetivos. Y si el de Tardi era “llevarnos” a un lugar, a un tiempo, a una situacion, lo ha hecho muy bien.
    Eso que llamas elitismo se me desperto sobre todo por esta frase “Aunque al comenzar a leer el dibujo de Tardi no me convencía, lo cierto es que al cabo de unas páginas uno termina por aprender a apreciarlo.” Hay cosas que son datos objetivos. Puedes criticar la contruccion de personajes, el tema, el argumento, pero que el dibujo de Tardi no te pareciera la gran cosa esta relacionado solo con tu desconocimiento de su obra o tu training como lector de comics. No se trata de elitismo, estoy simplemente siendo sincero y objetivo. No es que a todos les debe gustar Tardi, sino que su calidad grafica esta absolutamente fuera de toda duda, y el apartado grafico de cada uno de sus trabajos va de lo excelente a lo genial.
    Esos dibujos, esos fondos y esa contextualizacion historica son una constante en la obra de Tardi, y el recurso mediante al cual dota de profundidad conceptual y altura artistica a unos guiones que suelen ser enreverados y con un ritmo raro (sin grandes picos dramaticos, sin explotar la tension de un misterio o enigma, sin, en definitiva, los recursos que uno mas esta a costumbrado a disfrturar de los guiones). El “argumento” en las obras de Tardi no tiene mayor importancia, gran parte de sus guiones se mueven en el terreno del folletin- ficcion pulp- polar (que es como un noir mas social). En estos generos o estilos, no se trata del avance de un hilo argumental con sus respectivas tensiones dramaticas sino del deambular de unos personajes por una determinada situacion. Nada avanza ni va para ningun lado, todo se muestra, se mueve, se relaciona y va generando un tono dramatico y psicologico en particular.
    Esa clase de guion en conjunto con los ya mencionados recursos graficos, y la relacion inextrincable de estos dos factores, es el fundamento de la obra de Tardi, desde donde se debe comprender y juzgar.
    En cuanto a eso que dices de garabato, creo que te entiendo, pero no se si la palabra garabato es realmente adecuada. Los dibujos de Tardi son sinteticcos e iconicos. Tan sinteticos e iconicos como los de Herge por cierto. Su linea es prolija, es linea clara, no es algo a lo Sfar o a el ulitmo Miller, de modo que realmente no sé a que apuntas con esa expresion. Si lo que tenemos no es un desentendimiento semantico, si realmente te parecen un garabato los personajes de Tardi, simplemente estas equivocado.

    Ahora voy por los puntos centrales de tu critica.
    Son basicamente 2.

    -La obra tiene cara de narrar “la historia de la comuna” y no lo hace.
    -El argumento no es del todo redondo debido sobre todo a la falta de desarrollo de ciertos personajes.

    En cuanto al punto 2, nada que decir, tu critica es correcta. Es opinable pero tu analisis esta bien encaminado. Es lo mejor de tu critica. Lo unico que se podria decir es que en tu analisis se pierde un poco de persepectiva la busqueda estetica de Tardi , es decir, se pierde de vista que “el argumento” no es lo mas importante.

    En cuanto al primer punto, si tengo mucho para decir.
    Es completamente erroneo por dos razones.

    En primer lugar es el hecho completamente inexplicable y que no resiste ningun analisis, de que pretendas que una obra de arte respete no se que etica o norma moral que no se donde esta escrita: ¿desde cuano una obra debe reflejar su fundamento o contenido en la tapa o en las primeras paginas?
    ¿desde cuando la obra debe tratar sobre lo que el publico pretende y no sobre lo que pretende su autor?
    ¿desde cuando su apariencia debe ser fiel a su verdadera intencion?
    ¿desde cuando es un defecto que una obra nos lleve de aquí para alla, nos engañe o manipule según sus intenciones?
    De hecho existen obras cuya mayor virtud es la forma en que se camuflan para parecer de un determinado genero, o para aparentar que van de tal o cual cosa, para en realidad terminar yendo de otra. Hay que buscar la esencia de la obra y la calidad con que dicha escencia esta expresada con los recursos propios del lenguaje que la alberga, el fundamento de la obra no tiene porque ser aquello que aparenta ni mucho menos lo que el publico espera. Es un sinsentido afirmar tal cosa.

    Sin embargo ¿qué es lo que aparenta la obra de Tardi?¿Es esa obra historica que tu pretendias?¿O esa pretencion tuya es propia de tus inclinaciones y prejuicios?
    Para analizar esto cito un escalrecedor articulo que incluye citas del mismo Jacques Tardi:

    Para Tardi, sin embargo, las ganas de dibujar la Comuna comenzaron con un recuerdo infantil: “No fue lo que me contaron en la escuela, ni algo que pude haber leído en un texto, sino un dibujo sobre una barricada callejera”. Desde entonces confiesa haber comenzado a interesarse por una historia para la que estuvo quince años documentándose, sin saber muy bien qué destino le iba a dar al material reunido. Porque la idea de hacer simplemente la Historia de la Comuna en historietas le pareció siempre algo banal e inútil. “Steven Spielberg lo supo muy bien cuando quiso contar el desembarco en Dunquerque: se centró en la historia del rescate de un soldado”, explica Tardi, un apasionado por las novelas policiales, lo que explica la excusa inicial para contar esta historia. Lo que se cuenta en El grito del pueblo, entonces, es la historia de dos hombres enfrentados por un suceso del pasado, a la manera de un folletín clásico, que resulta libertario por su escenario, y que completa la trama con varios personajes secundarios, algunos históricos. Ese asesinato del comienzo es un pequeño McGuffin (así llamaba Hitchcock a cualquier intriga inútil, pero que motoriza a un film) dentro de otro McGuffin más grande. Porque lo que importa es la excusa para que Tardi ponga a su lector a caminar por las calles de aquella París, arrebatada por los artistas, obreros, periodistas, mujeres y niños de las manos de los privilegiados, que huyeron a Versalles para pactar con Bismarck, y reconquistar su capital a sangre y fuego. “Yo funciono a base de la indignación”, confiesa Tardi. “Así fue como dibujé la Guerra de las Trincheras del ’14. No busqué ningún esteticismo sino que a través de mi dibujo se sienta el olor, el frío y el barro de las trincheras.” Algo parecido sucede durante los 4 tomos de El grito del pueblo, en los que se siente la excitación de la toma del poder, la celebración callejera de la libertad, la exaltación por los vaivenes de la historia, y una profunda tristeza por un desenlace sangriento.

    La fuente= http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-4441-2008-02-10.html

    Mas allá de que vemos como el mismo Tardi corrobora lo que yo venia explicando respecto de sus intenciones, es muy destacable el fragemnto donde habla de Spilberg. Lo que esta diciendo es que la narrativa nunca funciona sobre generalidades, sobre grandes eventos, una historia es siempre particular.

    De modo que ¿cómo se cuenta una gran historia? Mediante el relato particular y especifico de algun o alguno de sus protagonistas. Para que los sucesos globales queden mejor representados es que Tardi toma actores particulares que representan los distintos estratos sociales como bien apuntas. Entonces tenemos unos personajes que en primer lugar son el consucto necesario de la narracion, y segundo lugar son, antes que pesonajes, la representacion de los sectores involucrados en la historia. Son una idea vuelta personaje. Asi, sin dejar de representar, al mismo tiempo pueden sufrir y sentir, que es lo necesario para que lo que se cuenta tenga calado. El lo mismo que se hace en Titanic o en tantas obras, se llega al contacto de lo general mediante la experiencia de lo particular. Lo mismo hace Tardi en sus historias sobre la primera guerra muncial, nos cuenta particularidades para alcanzar el horror universal de tales eventos.

    Y, para retomar la pregunta inicial, si al obra aparenta o no lo que tu has percibido, fijate que Tardi quiere llegar a estos eventos desde un punto de vista humanista y no historico. Lo que importa no son las razones sociales y politicas, los eventos y las fechas. Lo que importa son los sentimientos y experiencias de los humanos implicados en tales eventos.

    ¿Y que muestan las portadas? Ambiente, las portadas y las paginas muertas sobre todo y ante todo ambiente. El ambiente donde vivieron, lucharon, sufrieron y murieron peronas. No podemos concer a todas, pero si tomar un boton de muestra de cada sector social. Y sentir lo que sentian. No saber historia, para eso estan los manuales.

    He terminado mi critica a tu critica, espero habarme expresado mejor.

    Toda la obra de Tardi es interesante, de modo que me cuesta bastante recomendar. Para folletin esta Asele Blanc Sec, para Polar-Noir esta Nestor Bruma y Griffu, para relatos historicos-humanistas con un lenguaje de comic mas experimental y un dibujo mas expresivo estan La verdadera Hisoria del Soldado Desconocido, Puta Guerra, Guerra de Trincheras. Para algo cun una narrativa distinta estan La Patada y Ice Meme (esta ultima junto a Forest es muy muy buena, y muy distinta al resto de su obra)

    Mis preferidas osn las dos adaptaciones de Manchette: LA BALADA DE LA COSTA OESTE Y CUERPO A TIERRA. GENIALES!!

    Saludos!

    • Miguel León dijo:

      Gracias por esta nueva contra-respuesta. No quiero alargarme indefinidamente, así que resuelvo rápidamente y de forma un poco esquemática:

      1) Más allá del contraste “figura icónica-fondo cuidado”, sigo sin ver un enorme parecido entre Tardi y Hergé (más allá de la herencia). En todo caso sí me recuerda el dibujo acabado de Tardi a ciertos bocetos de Hergé, como los que se pueden ver en Arte Alfa. Olvida la palabra garabato; las líneas de Tardi para dibujar a los personajes son gruesas, oblicuas e irregulares. Insisto en que no es en absoluto un punto negativo, sino más bien síntoma de la superación del cliché naturalista de un cierto estilo de dibujo.

      2) Estoy de acuerdo contigo en que la técnica “portada y primeras páginas” no funciona bien en El Grito del Pueblo. Eso no significa que el producto artístico sea bueno o malo, pero sí tengo la impresión de que las decisiones comerciales distorsionan el contenido y el sentido de la obra para quien se acerca por primera vez a Tardi (y eso no significa por extensión haber leido poco o mal, sino simplemente haber leido otras cosas). Sí señala, claro, que el ritmo de la narración y la forma de aproximarse tanto a la historia contada como al ambiente retratado va a ser muy particular.

      3) Evidentemente se mezcla el tema de la crítica objetiva con el del gusto personal. Entiendo que El Grito del Pueblo te encanta, y a mí no me apasiona, y no es sólo por la “frustración” de mis expectativas, sino porque no me parece que el resultado compense. Se trata, evidentemente, de una decisión subjetiva, pero en cualquier caso anclada en la propia obra (y cada vez veo más claro que el problema es la historia original). Tengo dos ejemplos que pueden ayudar a entender comparativamente lo que no termina de satisfacerme en El Grito del Pueblo:
      El primero es From Hell. Al igual que para Tardi, para Moore lo más importante era retratar una atmósfera, una atmósfera que además debía ser vista a través de los ojos de un personaje tan particular como Jack el Destripador. La trama, cuasi-policial, tiene una importancia tan secundaria que ya sabemos desde el principio la identidad real del asesino. From Hell tiene además el añadido de que creo que en su aspecto visual me gusta bastante menos que El Grito del Pueblo (me marea el constante uso del rayado, que termina impidiéndome detenerme en los detalles de las viñetas); si Tardi hubiera dibujado From Hell, la combinación habría sido probablemente estupenda. Si, al revés, Moore hubiera escrito la historia original de El Grito del Pueblo, quizás la sintonía entre guión y dibujo habría sido mayor y el retrato ambiental no habría quedado en cierto modo secuestrado por una trama mediocre que es demasiado intensa como para que el ambiente pueda terminar de cuajar y demasiado suave como para arrastrar definitivamente al lector o hacer imposible a Tardi el aplicar un ritmo secuencial como el que construye.
      El segundo es un cómic muy breve, hecho por Juanjo Sarto y Carlos Vila, también sobre la Comuna. Es un retrato puramente social, anónimo, casi como una breve historia ilustrada. No sé si con un planteamiento como ese hubiera sido posible hacer un volumen del grosor de El Grito del Pueblo, pero en este caso la debilidad narrativa deriva de la brevedad y de no ser mucho más que una breve historia ilustrada al estilo de un relato coral. Viendo la presentación de El Grito del Pueblo, esperaba más bien un experimento de las mismas características que éste pero con mejores recursos. El dibujo también es en blanco y negro, a pluma o bolígrafo como el de Campbell, y tal vez aún menos icónico y más cercano al naturalismo.

      4) Por último, y dado que por lo que dices es recurrente en la obra de Tardi el dar a la trama un papel muy secundario frente al ambiente, puede que tal vez parte del problema resida en aplicar una misma forma de explorar artísticamente contextos históricos dispares. La vida en la trinchera tiene su parecido con la que transcurre tras la barricada, pero no son exactamente la misma cosa y puede que la diferencia resida algo más que en la capacidad del parisino comunero para vagabundear por el París convertido en campo de batalla frente a la inmovilidad casi absoluta del combatiente en la trinchera. No sé, puede ser que la historia de Vautrin, el dinamismo que implica el relato coral folletinesco (aunque no esté bien construido), no mezcle bien con el ritmo más pausado de Tardi. Ya veremos qué impresión me llevo cuando lea otras obras de Tardi, cosa que ya pensaba hacer y de la que ahora me has convencido plenamente.

      Un saludo.

  6. jeremias ariel dijo:

    de algo sirvio mi berrinche entontes!

    que lo disfrutes

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