Querido diario…

…abuso de ti porque puedo, y en eso mi abuso no se distingue de cualquier otro, independientemente de la indentidad del abusante o del abusado. Abuso de ti, y con ello de mis esporádicos/pocos/aburridos/decepcionados lectores porque llevo [mucho] tiempo sin escribir y la única justificación que puedo dar es que no he encontrado el momento. O tal vez lo he encontrado y he decidido dedicarlo a otra cosa.

Ya estoy (estamos) en Madrid. Mudados y “independizados” con lo gratificante (y paradójico) que resulta sentirse a la vez constreñido, asfixiado, por unos costes de vida que son simplemente descabellados y libre precisamente por verme por primera vez en la situación de tener que pagarlos (no negaré que con la esporádica indulgencia y ayuda de quienes me mantenían) yo solito. O no tan solo, que es tal vez lo mejor, lo más “goloso”, para las marujas (y los marujos, que también los “habemos”) del internet.

Me dedico por las mañanas a trabajar como becario en el CSIC y por las tardes a traducir, como llevo haciendo (pretendiendo hacer) desde, más o menos, el verano pasado Transcritique de Kojin Karatani. Son, como verás, unas vacaciones un poco sui generis, pero trabajo (mucho) con lo que me dan (que es poco pero bueno). Y me basta (o eso espero, por mi bien).

Podría escribir sobre Noruega, sobre el 15-M, sobre la calificación de la deuda… Lo dejo para otro rato, aunque con estas líneas reactivo este pequeño espacio de palabra escrita.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Bitácora. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s